Qué es la Salud Mental y Cómo Mejorarla

Cuidado de la salud mental

El tema de la salud mental se ha mantenido al margen durante muchos años, siendo opacado por otros tantos aspectos que quizá resultan de mayor importancia para la sociedad actual, como por ejemplo el cuidado de la salud física. No obstante, el impacto negativo que puede generar un trastorno o falla cognitiva es de tal magnitud que la concientización sobre este tema debería ser, por mucho, una prioridad.

¿Qué es la Salud Mental?

A pesar de que el término “salud mental” puede asociarse únicamente a la ausencia de trastornos mentales, su concepto abarca mucho más que eso. Para la OMS, la salud corresponde a un estado de completo bienestar físico, mental y social, más allá de la ausencia de cualquier enfermedad. Dicho esto, el concepto de “salud mental” es aquel que implica bienestar personal, independencia, competencia, dependencia intergeneracional y aceptación de la capacidad de crecimiento emocional e intelectual.

La salud mental también se ha catalogado como el estado de bienestar a través del cual las personas reconocen sus destrezas y están lo suficientemente preparadas para afrontar el estrés cotidiano, trabajar de manera provechosa y apoyar a la comunidad de la que forman parte. Así, pues, la salud mental hace referencia a la posibilidad de incrementar las aptitudes de los seres humanos y de sus comunidades, para que puedan lograr cualquier propósito.

Estas definiciones permiten ver que la salud mental no es solo competencia de aquellas personas que se ven afectadas por algún trastorno o enfermedad mental, sino que involucra a todos y cada uno de los individuos, estén o no sanos. Sin embargo, aunque no existe un colectivo que esté libre de padecer trastornos mentales, el riesgo es mucho mayor en las personas que viven bajo situaciones de pobreza, así como en quienes no poseen un empleo ni un nivel aceptable de escolaridad, o han sido agredidos, maltratados o abandonados.

¿Cómo tener una buena salud mental?

Para lograr una buena salud mental es importante contar con herramientas que permitan que los individuos tomen el control sobre su salud y sepan cómo mejorarla.

Existen algunos factores psicosociales y conductuales que conducen a la adopción de ciertos comportamientos asociadas a la salud, como por ejemplo una alimentación balanceada, actividad física, no fumar ni ingerir bebidas alcohólicas en exceso, entre otros; los cuales repercuten en el estado de salud.

Las relaciones sociales y la salud mental

De tal manera, estos factores pueden proteger en cierto grado la salud de las personas tanto a nivel físico como mental, aumentando su resistencia a las enfermedades, disminuyendo el desarrollo de discapacidades y promoviendo una pronta recuperación ante dichas afecciones.

La elaboración de programas basados en el fortalecimiento de la autoestima y las conductas sociales aceptables, así como la aplicación de estrategias para la integración social, la resolución de conflictos y el manejo de las emociones, sobre todo del estrés, puede ayudar a mantener una salud mental óptima.

A continuación se presenta una serie de 20 consejos prácticos que pueden ayudar a mejorar la salud mental:

  1. Incrementar la autoconfianza: Reconocer quiénes somos y las fortalezas y debilidades que nos caracterizan, para crear una versión de nosotros mismos con la que nos sintamos más a gusto.
  2. Mantener una alimentación balanceada: Incluir en la dieta una gran cantidad de frutas y vegetales, así como alimentos altos en fibra. Evitar además los productos ricos en azúcares y grasas.
  3. Cultivar las relaciones sociales: Relacionarse con otros incrementa la producción de oxitocina, la cual favorece un estado de bienestar.
  4. Involucrarse en el desarrollo comunitario: Formar parte de programar benéficos o realizar voluntariado.
  5. Expresar lo que se piensa y se siente: Compartir los problemas con otras personas en lugar de callarlos puede ayudar a evitar la depresión.
  6. Pensar en positivo: Los pensamientos negativos solo incrementan el malestar físico y emocional, y por ende pueden afectar nuestra salud mental.
  7. Trabajar en el autocontrol: Aprender a manejar las emociones para evitar que estas afecten nuestra conducta y nuestra salud a corto, mediano y largo plazo.
  8. Descansar lo suficiente: Dormir al menos 8 horas diarias es fundamental para mejorar los procesos de aprendizaje y memoria, así como para reducir los niveles de estrés y depresión.
  9. Hacer ejercicio con regularidad: El ejercicio físico permite la liberación de endorfinas que promueven la sensación de bienestar.
  10. Practicar la meditación: Meditar sirve como una especie de adiestramiento para el cerebro, ayudándole a afrontar las situaciones de estrés.
  11. Estimular al cerebro a través de ejercicios mentales
  12. Cuidar las finanzas: Las personas que administran correctamente sus ingresos evitan en gran medida las situaciones de estrés por falta de dinero.
  13. Pedir ayuda cuando sea necesario: Pedir ayuda no es sinónimo de debilidad. Ante una situación que no pueda manejarse de forma individual, lo mejor es recurrir a ayuda externa, esto permitirá encontrar la solución más rápidamente y aligerar la carga física y emocional.
  14. Trabajar la creatividad: Dibujar, pintar o hacer manualidades puede ayudar a mejorar la agudeza mental y la expresión individual.
  15. Practicar alguna afición de manera frecuente: Esto ayuda a oxigenar el cerebro y relajar la mente, creando una sensación de bienestar.
  16. Mirar la televisión con menos frecuencia: Es mejor optar por actividades que representen un desafío para la mente y el cuerpo, y que los mantenga en actividad.
  17. Ser organizado: Aprender a distribuir las tareas del día a día puede permitir un mejor manejo del tiempo y evitar en gran medida las situaciones de estrés.
  18. Relajarse y entrar en contacto con la naturaleza: Ir a la playa, a la montaña o simplemente sentarse en un jardín puede servir como una especie de terapia para escapar de los problemas del día a día.
  19. Salir de la rutina eventualmente: Hacer lo mismo todos los días puede resultar deprimente, por eso se recomienda variar la rutina con actividades nuevas de vez en cuando.
  20. Trabajar la lectura: Esto estimula la actividad mental y ayuda a desviar la atención de los problemas que pueden causar el estrés.

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¿Por qué es importante atender la salud mental?

Son muchas las razones que exigen la atención de los problemas asociados a la salud mental, y una de ellas tiene que ver con el grado de abandono laboral que se ha evidenciado en algunos países, debido a la existencia de trastornos mentales en los empleados, e incluso se le han atribuido a los problemas de salud mental 2/3 de las faltas laborales anuales por razones médicas.

En los Estados Unidos, se ha determinado que las enfermedades mentales acarrean un 59% de los costos económicos por pérdida de rendimiento a causa del padecimiento de lesiones o enfermedades cognitivas.

Por otra parte, un estudio realizado en la Universidad de Laval en Canadá (2002) determinó que el ausentismo por razones psicológicas incrementó en un 400% entre los años 1993 y 1999, mientras que una investigación sobre enfermedades psiquiátricas, que se llevó a cabo en el Reino Unido, arrojó que las personas que padecen psicosis tomaron licencia por al menos 42 días al año; y es que sin importar que un empleado tome o no licencia por enfermedad, las deficiencias a nivel de salud mental pueden ocasionar una disminución considerable en el nivel de productividad y rendimiento del mismo, afectando además su acceso al mercado laboral y su permanencia en el puesto de trabajo.

Así, por ejemplo, se ha evaluado el impacto de la depresión en la productividad laboral en los Estados Unidos, obteniéndose como resultado que entre el 1,8% y el 3,6% de los empleados sufren de depresión y presentan el doble de discapacidades con respecto a quienes no la padecen.

Estos estudios ponen en evidencia que las funciones mentales del ser humano tienen una gran influencia sobre el desenvolvimiento del mismo a nivel físico y social, y sobre su condición de salud. Ejemplo de ello es la depresión como factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades de tipo cardiovascular y de ciertos tipos de cáncer.

Por otra parte, un informe sobre la Salud en el Mundo, el cual fue presentado en el año 2002, demostró que tres de los diez primeros factores de riesgo a los que se les atribuye la mayor carga de enfermedades a nivel mundial eran de tipo mental o conductual, tales como sexo sin protección, uso de alcohol y cigarrillos, mientras que otros tres (niveles de colesterol elevados, sobrepeso y presión arterial alta) se veían afectados de manera significativa por causas mentales o conductuales.

En fin, el peso a nivel emocional y financiero que representan las enfermedades o trastornos mentales para el individuo y su familia, así como para la sociedad en general, es realmente enorme. Su impacto en el plano económico repercute tanto en el ingreso de los individuos como en la capacidad laboral de los mismos y de su familia para realizar un aporte a la economía del país al que pertenecen.

Asimismo, la necesidad de los servicios para el tratamiento de estas enfermedades aumenta cada vez más. Por estas razones, resulta de suma importancia brindar atención suficiente al tema de la salud mental, creando conciencia al respecto para evitar que la carga de los trastornos y enfermedades mentales siga incrementando año tras año.

En la actualidad, alrededor de 450 millones de personas padecen algún tipo de trastorno mental, y se estima que la carga de los mismos incrementará significativamente durante los siguientes 20 años. Es por ello que debemos crear conciencia y comenzar a aplicar estas estrategias para disminuir el desarrollo de los problemas de salud mental y vivir a plenitud.

Fuentes: insht.es - omicrono.elespanol.com - who.int

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