La Demencia Senil: 10 Recomendaciones para su Prevención

Persona anciana con demencia senil

Otro de los problemas de salud de gran repercusión social es la demencia, definida por la OMS como un síndrome, bien sea crónico o progresivo, caracterizado por el deterioro de las capacidades cognitivas, que va mucho más allá de una simple consecuencia del envejecimiento.

La demencia abarca el deterioro de la memoria, la orientación, la capacidad de pensamiento y análisis, el aprendizaje y el lenguaje, y aunque la conciencia de quien la padece no se ve afectada, su cordura sí.

Además, en general, el deterioro de la capacidad cognitiva se acompaña de una disminución del control emocional y conductual, lo que resulta un enorme problema que impide el normal desenvolvimiento del paciente.

10 Recomendaciones para Prevenir la Demencia Senil

A continuación se muestra una lista de 10 medidas orientadas a prevenir el desarrollo de la demencia senil.

  1. Trabajar en la gimnasia cerebral. Esto implica realizar actividades que involucren el aprendizaje de nuevos conceptos y procedimientos. Se ha revelado que la educación y la escolarización durante más años se relaciona con la reducción del riesgo de padecer demencia, dado que el estímulo constante de la función cognitiva puede retrasar la progresión de su deterioro. Por ello, se recomienda poner el cerebro a trabajar, leyendo, escribiendo, aprendiendo cosas nuevas y, por supuesto, poniendo en práctica lo aprendido.
  2. Hacer ejercicio de forma periódica. Se ha evidenciado que realizar ejercicio físico contribuye a reducir el deterioro de la función cognitiva y constituye un menor riesgo de padecer demencia.
  3. Llevar una dieta estilo mediterráneo. Algunos estudios han comprobado que seguir la llamada dieta mediterránea puede ayudar a reducir el riesgo de padecer demencia y prevenir que la misma progrese y convierta en Alzheimer. Se trata de una dieta alta en frutas y verduras, las cuales son ricas en antioxidantes y vitaminas, y en alimentos cargados de ácidos grasos omega 3. Además, se recomienda incrementar el consumo de la vitamina B6. Esta vitamina ayuda enormemente a reducir el deterioro de la función cognitiva, y puede encontrarse en alimentos como cereales, nueces, pescados y algunas legumbres
  4. Cómo tratar la demencia senil

    Fomentar las relaciones sociales. Hacer amigos y mantener una relación cercana con los miembros de la familia puede ayudar a reducir el riesgo de padecer demencia.

  5. Establecer horarios y rutinas. Crear una rutina con las actividades del día a día y estipular las horas para cada una de ellas puede funcionar como una estrategia para adiestrar la mente y mejorar la memoria.
  6. Mantener la presión arterial bajo control. Se ha asociado la hipertensión arterial con un incremento en el riesgo de padecer demencia de cuerpos de Lewy no amnésico, aunque parece no incrementar el riesgo de demencia de cuerpos de Lewy amnésico. Asimismo, el tratamiento con antihipertensivos puede reducir el riesgo de los pacientes de desarrollar demencia, de modo que se recomienda mantener la presión arterial dentro de los valores adecuados.
  7. Cuidar los niveles de colesterol y el azúcar en la sangre. Algunos estudios han comprobado que la diabetes puede incrementar el riesgo de padecer demencia de cuerpos de Lewy amnésico, y que el debido control de los niveles de glucosa en la sangre puede reducir la incidencia de deterioro de la función cognitiva y la aparición de la demencia con el paso del tiempo. Por otra parte, se ha evidenciado que los niveles elevados de colesterol en adultos jóvenes tienden a incrementar el riesgo de desarrollar demencia. Es por ello que resulta fundamental mantener las cifras de colesterol bajo control, siguiendo una alimentación balanceada y nutritiva y realizando ejercicio físico desde temprana edad.
  8. Proteger el área de la cabeza. Las lesiones cerebrales están relacionadas con mayores probabilidades de padecer demencia. Es recomendable utilizar cascos a la hora de practicar deportes de alto riesgo y evitar cualquier situación que pueda conducir a golpes o lesiones en la cabeza.
  9. Evitar el cigarrillo. El consumo de tabaco puede estar implicado en la progresión del deterioro de la función cognitiva, y las toxinas presentes en el humo pueden afectar incluso a los fumadores pasivos.
  10. Evitar consumir alcohol o hacerlo de forma moderada.

Tanto el Alzheimer como la demencia senil constituyen problemas de salud sumamente delicados que pueden afectar el desarrollo normal de quienes lo padecen. Con medidas como estas es posible reducir el riesgo de padecer estos problemas de tipo cognitivo, mas resulta fundamental crear conciencia sobre estas enfermedades y difundir la información para que más personas sepan cómo prevenirlas.

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Fuente: viguera.com

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