Tips para Usar un Mapa Mental Como Herramienta Pedagógica

Es importante para los docentes utilizar una buena técnica de enseñanza, que pueda garantizar que el tópico que se pretende explicar se pueda comprender con facilidad y de forma muy concisa. Es allí en donde el mapa mental toma un protagonismo importante como método de aprendizaje por sus características y gran variedad de elementos visuales.

Origen de los Mapas Mentales

El mapa mental es una herramienta creada y diseñada por el autor y consultor educativo Tony Buzan, quien aseguró que dicha modalidad estimula la memoria, asociaciones y pensamientos en maneras similares a la forma en que razonamos con más certeza, basándose en una representación visual de un tema determinado.

La clave en el pensamiento de Buzan que originó su diseño de mapa mental, es mejorar la relación enseñanza/aprendizaje, por lo que es esencial relacionar esta técnica con la labor de un profesor en las distintas etapas de la educación moderna: preescolar, básica/diversificada y universitaria.

En este artículo, explicaremos cada una de esas facetas en la educación y las recomendaciones que un docente necesita tener para adecuar la herramienta del mapa mental y facilitar la capacidad de entendimiento en sus estudiantes.

Recomendaciones para Elaborar un Mapa Mental

  1. Lo primordial en la realización de un mapa mental es conocer el tema a plenitud; un mejor dominio del mismo ayudará al diseño de la gráfica y a escoger mejores elementos visuales que nutren la información.
  2. Elaborar un boceto nos dará una idea clara de lo que vamos a construir: tomando en cuenta elementos de diseño como tamaño, colores y algunas formas o figuras.
  3. Las ramas que surgen directamente de la idea central son aquellas que llamaremos ideas principales; son las más próximas y generales al tópico que poco a poco explicaremos a través de otros puntos que vendrán de ramificaciones. Al conocer el tema, será sencillo identificarlas.
  4. La elección de imágenes es un punto importante pues da el mayor sentido a lo que conocemos como mapa mental. Buzan diseñó la forma visual de esta técnica en aspectos como las ramas de un árbol, creyendo que ayudaría mucho más a ver la relación entre los puntos importantes de un tema.

Mapas Mentales en Educación Preescolar

Mapas mentales en preescolar

En diversos artículos de la sección "Niños" en nuestro portal, encontrarás algunas de las actividades más destacadas para los pequeños en sus primeros pasos de la educación. Tratándose de una herramienta visual, la elaboración de mapas mentales en esta etapa puede ayudar al desarrollo y fomentar la creatividad de los niños para que la comprensión de un tema sea mucho más sencilla.

  • Los elementos a resaltar en esta faceta son propios de lo que los niños reflejan en su salón de preescolar: muchas imágenes, colores llamativos y figuras de distintos tipos, todos bajo un orden y diseño que les impulse al entendimiento.
  • Contrario a lo que podamos pensar, nunca es demasiado temprano para enseñar a los más pequeños a través de un mapa mental o bien, a crear uno con supervisión y ayuda del propio docente. Los aspectos visuales pueden ser recortes o dibujos realizados por ellos mismos, así como también materiales diversos tal como la plastilina, entre otros.
  • Lo importante no solo es la participación activa del pequeño alumno sino también, que pueda relacionar componentes visuales para poder entender tópicos o clases acordes a sus edades.

Mapas Mentales en la Educación Básica y Diversificada

Siendo esta una etapa muy amplia, pues incluye sus primeros años en su educación y formación académica, el mapa mental varía en dos perspectivas: la del maestro que enseña un tema mediante la gráfica y el estudiante que realiza un mapa como asignación escolar.

Primaria

Visto desde el punto de vista del docente, deberá mediante su criterio reconocer las facetas y momentos en el desarrollo del niño, tomando en cuenta sus capacidades de entendimiento; es decir, no podría incentivar el uso de elementos propios de un niño de preescolar si sus capacidades superan tal tarea.

Para ello, la utilización de elementos y colores estándares, que ayuden a diferenciar ideas principales de las secundarias y aspectos visuales reconocibles que les permitan relacionar conceptos, será vital para que el uso del mapa mental funcione a cabalidad.

Resulta provechoso también para sus primeros años de educación primaria, pues los sigue invitando a dar rienda suelta a la creatividad, desarrollando su capacidad de comprensión, pero también su aptitud en la elaboración de estas herramientas.

Secundaria

Mapas mentales en la educación secundaria

Durante esta faceta y adaptándonos a los tiempos en donde la tecnología está al alcance de todos, damos entrada a los diversos programas que existen para la realización de mapas mentales y conceptuales, promoviendo el uso correcto de dispositivos inteligentes para la elaboración de sus tareas educativas.

  • Es necesario (para el docente) familiarizarse también con estas modalidades, conocerlas y dominarlas para poder recomendar su uso a sus alumnos. Esto se realiza mediante un estudio previo que le llevará a escoger la más indicada y que mejor se adapte a sus requerimientos, pero también de mayor acceso.
  • Algunas de las aplicaciones pueden ser exclusivas y bajo costos de planes mensuales, pero gracias a la variedad de programas, aún encontramos alternativas, como por ejemplo Microsoft Word, que contiene funcione muy adecuadas para la construcción de un mapa mental.
  • No obstante, en áreas en donde dicha tecnología no es de fácil acceso para todos, también se pueden realizar estas gráficas en materiales físicos como láminas de cartulinas, que sirven para material de apoyo en evaluaciones orales, pero también mediante el uso de la pizarra, para impartir conocimientos en clases regulares.

Mapas Mentales en la Educación Superior

mapas mentales en la educación superior

Es la etapa final en la formación académica de los jóvenes y en donde el mapa mental no deja de ser una herramienta útil para la explicación de temas que en ocasiones podrían resultar complejos.

Durante esta faceta es comprensible analizar el uso de esta técnica tomando en cuenta las variables más comunes, como por ejemplo las distintas carreras universitarias, maestrías o postgrados, que dependiendo de sus materias de estudios facilitará la adaptación del mapa mental como método que facilite el aprendizaje. Además, suele ser más frecuente la elección de otras formas de enseñanza, como el mapa conceptual, que mantiene la idea de explicar un tópico bajo un sistema visual en diagrama, pero, con la utilización de conceptos relacionados entre sí.

  • En esta etapa es más común el uso programas, softwares o aplicaciones para construir gráficas de este tipo, sobre todo si los mismos poseen la modalidad de compartir en tiempo real para asignaciones grupales, convirtiéndolos en trabajos colaborativos.
  • Con respecto al diseño y los posibles elementos visuales que se podrían utilizar, es necesario adaptarlos al nivel de formación en el que se encuentra el estudiante: diseños sobrios, con colores que sirvan solo para diferenciar las ideas e imágenes acordes al tópico.

Sin duda la idea de Tony Buzan cuando desarrolló el mapa mental como herramienta, se ha cumplido a cabalidad gracias a su eficacia en estas etapas de la educación, pero también, a las constantes innovaciones tecnológicas que los han mantenido como una técnica que se permite seguir evolucionando. En cualquiera de las facetas que conforman la formación académica del individuo, los mapas mentales seguirán formando parte importante de ese proceso.